miércoles, 29 de abril de 2026

Bosque

Esa noche el bosque hablaba,
pero dentro de ella
todo era silencio.

Volvía cansada,
con algo desbordándose
que no alcanzaba a ser llanto.

Evitaba el claro,
evitaba su nombre,
pero igual se detenía.

Como si el cuerpo recordara
lo que la razón ya sabía.

Esperaba
un gesto mínimo,
un “¿cómo estás?”
que nunca llegaba.

—No es él—
se dijo—
es esta forma mía
de quedarme en lo incompleto.

Y dolió.

—¿Qué espero?
¿que cambie
o tener el valor de irme?

Se miró
y no se gustó.

—Perdóname—
susurró—
por conformarte
con tan poco.

Entonces el silencio
dejó de ser vacío.

—Si no es esto…
¿qué sí?

Y por primera vez,
no dolió.

—Quiero un amor sin duda,
sin espera,
donde pueda ser
sin traducirme.

Quiero casa.

Y esa noche
no brilló para que la encontraran,
sino apenas lo suficiente
para empezar a elegirse.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

what remains

Créeme cuando te digo que desearía, desde el fondo de mi corazón, dejar de verte en cada calle, dejar de escucharte en cada canción. Desearí...